En 2010, la NFC Oeste era considerada por toda la NFL la conferencia de trapo. Y era algo lógico, ninguno de los cuatro equipos tenían récord positivo, jugaban decididamente mal y tenían poca consistencia. Dentro de ese marco, los Seahawks clasificaron ganándole por una anotación a los tibios Rams de un novato Sam Bradford. Así y todo metieron un batacazo en casa ante los Saints, que en ese momento eran los campeones, pero esa gran victoria se retribuyo a un pésimo partido de la defensa Saint y el mejor juego del año de los del noroeste.
Para 2011 los Rams empeoraron, pero los Niners mejoraron un ciento por ciento con Jim Harbaugh como entrenador. Los Cardinals tuvieron altibajos, mientras que los Halcones Marinos comenzaron mal, pero terminaron dejando una cara interesante.
Al año siguiente ya no eran más la conferencia de trapo, su par americano del oeste ya había abarcado ese lugar. San Francisco siendo uno de los mejores equipos y llegando al Super Bowl. Seattle siendo el caballo negro, terminando invicto en casa y bajando a rivales de fuste. Saint Louis con un Jeff Fisher motivador y que le dio orden se hizo a la par, aunque sin jerarquía ofensiva. Los únicos que decepcionaron fueron los Cardinals.
De cara a esta temporada, los movimientos de la agencia libre hasta el momento hacen pintar a esta división desde el vamos como una de las más competitivas de la NFL. Descartemos a los Cards, que ahora están en reconstrucción, pero con el cartel de Bruce Arians. Pero Niners, Seahawks darán pelea y unos Rams en al segunda temporada de Fisher pueden ser sorpresa. Pero la pregunta es ¿Como llegaron de ser la conferencia de trapo a ser una totalmente competitiva?



