Detrás de la sombra de una camada que lanzó excelentes cazamariscales de la talla de Von Miller, Aldon Smith, JJ Watt y Ryan Kerrigan, Robert Quinn jugó mucho mejor que todos ellos la temporada pasada. No tiene por supuesto mucha prensa, además que la competencia que ha tenido los Rams en los últimos años es pobre como para que este gran jugador sea tan conocido.
En la burbuja en donde todos quieren tener a Jadeveon Clowney, pero dudan entre él o un mariscal de campo, o algún otro jugador que ocupe una necesidad más urgente, los Rams saben que tienen un jugador de esa talla en su franquicia.
Quinn es una estrella en ascenso y en el contexto de los jugadores de su camada es el mejor, o por lo menos, quien en la última campaña demostró muchísimo más talento.
