Después de 14 años y de un lazo que parecía que jamás se quebraría, Peyton Manning ha dejado de estar en los planes de los Indianapolis Colts. Extraño parece, que el mismo Peyton haya ayudado a construir esa franquicia y a una ciudad que nunca fue una plaza ideal en la NFL.
Entiendo a los que dicen que la sangre nueva tiene que prevalecer, pero no comprendo cual es el motivo por el cual no mantienen a los dos mariscales. Andrew Luck por más talento que tenga, aún no es Peyton Manning, y dudo que tenga problemas en ser suplente de tal jugador. Y si le molestará sería por una temporada como mucho, muchos grandes han pasado por eso. Aaron Rodgers y Matt Hasselbeck fueron suplentes de Brett Favre, y uno terminó siendo un estelar y el otro un mariscal consistente. Lo mismo pasa ahora con Matt Flynn quien puede llegar a tener una gran carrera. Y más en el pasado y recordando a dos grandes, Steve Young tuvo que bancarse ser suplente de Joe Montana. Son los ciclos de mariscales, se retira uno y aparece el otro.
Por supuesto que ninguno estuvo contento con esa decisión, pero son pasos que hay que seguir en la vida de todo deportista. Además estas cosas solo a la larga benefician a las franquicias, que mantienen un nivel de competitividad al cambiar el mando.
En fin, la vida de Manning y los Colts han decidido abrirse caminos por lados diferentes, uno apostará a futuro, otro buscará demostrar que le queda cuerda. Por eso vamos a analizar los posibles caminos de Peyton Manning.
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miércoles, 7 de marzo de 2012
jueves, 11 de noviembre de 2010
Mucho ruido pocas nueces: Tony Mandarich
Ante Josip “Tony” Mandarich fue sin dudas el mayor proyecto de liniero ofensivo que pudo haber existido, pero también fue uno de los fiascos mayores que hubo. De esta sección quizá sea el más polémico, ya que fue una gran decepción.Jugaba en la Universidad de Michigan State y ver a Tony Mandarich tirar linieros ofensivos con 145 kilogramos de puro musculo en su cuerpo de casi dos metros era algo grandioso y que generaba miedo. Cuando los rivales estudiaban la línea ofensiva de los Spartants y veían sus actuaciones en el Rose Bowl 1988 en el cual se lo veía derribar con mucha facilidad a Tim Ryan, entre otros linieros defensivos que lo padecieron. Hacía de la posición de tackle un show, ya que los tiraba al piso, se llevaba de a dos jugadores y lo arrastraba hasta la zona de anotación. Pesaba 304, corrió las 40 en 4.65 segundos, hizo un salto desde hace mucho tiempo de 10'3 “, dio un salto vertical de 30" y un banco-presiona 225 libras inaudito de 39 veces, simplemente increíble.
No se podía creer que alguien como él le vaya mal en la NFL. Había ganado el premio Lineman del año, el Outland y fue el mejor liniero durante dos años de la Conferencia Big Ten.
También se convirtió en un personaje pintoresco, salió en tapas de Sports Illustrated desafiando a Mike Tyson, la amistad con los Guns N´ Roses y de no querer jugar con Green Bay, ya que lo consideraba un pueblo.
Era uno de los jugadores más cortejados para el Draft de 1989, cabe destacar que en esa selección estaban miembros actuales del Salón de la Fama como Troy Aikman, Barry Sanders y otros futuros cracks de la NFL como Deion Sanders, Derrick Thomas y Andre Rison. Los Chiefs lo quería tentar, pero se dieron cuenta que el gran físico de Mandarich era una mentira.En el Draft fue tomado por los Packers, si el mismo equipo de la ciudad que había insultado. Fue la segunda selección de la primera ronda y si bien luego de la contratación hubo problemas de dinero, la franquicia verde y amarilla le terminó dando cuatro millones y medio de dólares.
Pero este contrato sería un error para Green Bay, ya que Tony consumía esteroides en la Universidad y nunca había sido detectado. Me até algo a la espalda, era algo pequeño. En realidad era un juguetito para perro. Le enganché una pequeña manguera... le puse un tubo debajo y un pedazo de goma de mascar para tapar el tubo", confesó Mandarich hace algunos años. En la NFL los controles eran distintos y no había chances de hacer trampas, por eso dejó esas sustancias prohibidas, aunque aparecieron otros problemas. Ahí comenzó su adicción a los calmantes, por los dolores producidos en las prácticas, en las cuales se ausentaba para inyectarse fármacos que le calmaran los dolores. Esto lo hacía todos los días con Stadol, Fiorinal, Valium, Percodan, Percocet y Vicodin. Las inyecciones se transformaron en píldoras, porque eran más fáciles de tomar; y a veces las píldoras eran reemplazadas por alcohol.
Mandarich creó un monstruo basado en mentiras. Y todo el mito se cayó en unos meses. Era el fiasco entre todos los fiascos. No jugó ni un partido en el último año de su contrato, 1992, y el nuevo régimen de Mike Holmgren en Green Bay eligió no renovarle. "Pasé cuatro años en Green Bay, y nunca estuve sobrio", dijo Mandarich. "Cada día de los que pasé en Green Bay, nunca estuve sobrio". El tackle izquierdo volvió a su casa en Traverse City, Michigan y se convirtió en adicto a tiempo completo, a escondidas. Su trabajo diario era conseguir nuevas drogas, engañando a diferentes doctores y fingiendo diversas enfermedades. Volvió a la actividad en 1998, jugando para los Indianápolis Colts, totalmente limpio, pero sin esa fuerza que tenía en ese momento.
Durante su gloria tomó Winstrol V, equipoise, Anadrol 50s, testosterona, Anavar, Dianabol que creo ese monstruo glorioso. Pero sin ese combustible la imagen de Mandarich decayó e hizo mucho ruido y pocas nueces.
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