viernes, 6 de abril de 2012

Gregg Williams, el enemigo publico

Se puede decir que la gota que rebalsó el vaso ya fue derramada en New Orleans. Sean Pamphilon, que filmaba un documental sobre el ex jugador de los Saints Steve Gleason, dio a a luz una grabación que compromete aún más la situación de Gregg Williams. La cuestión que fue justo el día que los Saints iban a presentar la apelación.


Dicha grabación está en el contexto de la previa al partido de ronda divisional de playoffs entre los Saints y los 49ers. Allí se escucha claramente la voz de Williams arengando de forma muy particular a sus jugadores. El audio, que dura aproximadamente doce minutos instruye como y en donde golpear a los jugadores de los Niners. Específicamente al mariscal de campo, Alex Smith; al corredor, Frank Gore; al ala cerrada, Vernon Davis; y los receptores Michael Crabtree y Kyle Williams.


Las posibles sanciones serán duras, lo cual me parece justo. Pero la NFL debería saber que esta problematica sucede hace decadas en la liga. Entonces los Saints pagarían por todos los que hacen lo mismo. Repito los Saints merecen el castigo, pero la liga tendría que que aplicar diferentes formas de que todos sean sancionados.

Si nos ponemos a analizar el audio que terminó de complicar a Williams, es bastante crudo pero real. Entre las frases más duras y polemicas se destacan sobre Crabtree y Kyle Williams. Del primero dijo que: "Necesitamos ver si Crabtree es la diva de la NFL o un jugador duro. Necesitamos averiguarlo. Se convertirá en humano (insulto) cuando consigamos esa lesión en el ligamento cruzado anterior".

Del segundo había dicho que lo golpeen en la cabeza, ya que el jugador había tenido conmociones cerebrales. Sin dudas algo terrible, pero que quizá suceda en más de un vestidor de la NFL.

Suponemos que un vestuario de la NFL, en donde hay tanto en juego, un entrenador suele decir insultos o metaforas con tonos elevados para darle fuerza y confianza a sus dirigidos. Pero, incentivar a que lesionen a un jugador, es un poco mucho.

El tema también recae en que los Saints habían sido advertidos por este tipo de conductas. La NFL los había investigado entre 2009 y 2010, y que habían reabierto la investigación.  La fecha en que las autoridades de la liga informaron esto fue cuando New Orleans disputó el juego de playoffs contra Detroit, o sea, una semana antes de las frases de Williams contra San Francisco.

De esto hay dos lecturas. La primera sería que Williams fue muy imbecil o inconciente al incentivar de ese modo sabiendo que le abrieron una causa. O también podría suceder que para el coordinador defensivo esto sea algo normal, lo cual me dice de que esto sucedia y sucedió en otros vestidores.

Simplemente la NFL ha sido ensuciada. Williams tendría que ser desterrado de por vida de la liga. No solo por sus acciones, sino para que esto se corte de raiz. También Sean Peyton y los responsables de los Saints tienen que ser sancionados. Y como dije anteriormente, si hay sospechas en otra franquicia, aplicar investigaciones.

Que Williams paga los platos rotos por algo que sucede hace decadas, no tengo dudas. Pero tiene que hacerlo. Hoy es el apuntado, el enemigo publico número uno de la liga. A partir de su error muchos podrán retractarse a tiempo, como a otros caerles el peso de la ley.

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